Un nuevo hito para la Línea Icono
La lectura parcela por parcela de Finca El Tomillo vuelve a ser reconocida fuera del país. Una distinción que confirma el camino: menos intervención, más lugar.
Hay vendimias que se explican solas y otras que hay que aprender a leer. La 2023 fue de las segundas: un año fresco, de maduración lenta, en el que cada parcela de Finca El Tomillo pidió su propia fecha de cosecha.
El equipo entró al viñedo veintitrés veces antes de decidir la primera. No es una cifra pensada para impresionar: es la consecuencia de un método que la familia sostiene desde 2004, cuando plantó El Tomillo con la idea de entender —antes que producir— la relación entre suelo, clima y vino.
Ese trabajo silencioso es el que acaba de recibir una nueva distinción internacional para la Línea Icono. El reconocimiento llega sobre los vinos de parcela, los que menos concesiones hacen: fermentaciones con levaduras indígenas, crianza en roble francés y embotellado sin filtrar.
«La frescura y la fina estructura de su corazón frutal reflejan el carácter único de este viñedo de clima fresco y gran altitud.»
Madeleine Stenwreth, Master of Wine
Una parcela, una linterna
La Parcela N.º 5 ocupa apenas una fracción de las sesenta hectáreas plantadas. Su primer estrato arenoso de 120 centímetros descansa sobre clastos redondeados con presencia importante de carbonato de calcio: el suelo que le da al Malbec esa tensión salina que se reconoce a ciegas.
De ahí el nombre. La Linterna no ilumina el viñedo entero, sino un punto exacto. La distinción de este año habla menos de un vino que de esa decisión: renunciar a la escala para no renunciar al lugar.
- 1.210Metros sobre
el nivel del mar - 18Meses de crianza
en roble francés - 2004Año de implantación
de Finca El Tomillo
Bemberg Family Wines
Conocer La Linterna

